- Ni con el agua refrescándome el cuerpo, soy capaz de evitar este fuego intenso que recorre cada centímetro de mi cuerpo- piensa de forma metafísica la sorprendida Kriss, algo que suele hacer en ciertas ocasiones cuando su cuerpo sobrepasa a su mente, cuando sus sentidos hacen rendirse a su mente, casi siempre cuando está excitada y lista para dejar que su piel prevalezca sobre sus pensamientos...

         Son los últimos espasmos de su cerebro, antes de su inevitable coma sexual, cuando todo su ser empieza a generar destellos de placer, de humedad, de alegría y bienestar incontrolable, y de locura inconfesable.

         Es una mujer que desde pequeña ha sentido la curiosidad por el sexo, y ha sido maravilloso poder aprender con diferentes personas: al principio tímidos contactos en su niñez, con chavales; más tarde, más atrevida con jóvenes y sobre todo la inhibición con hombres a lo largo de su vida, estando muy orgullosa de lo que ha aportado a cada relación, a cada fugaz encontronazo sexual, a cada polvo cuya duración le encantaba que fuera eterna...

         Y ahora, en este momento, quiere aprender y quiere estar a la altura de la situación tan extraña y calientemente morbosa en que se ha metido, sin quererlo al principio, sin poder evitar que se terminara una vez dentro…

- Es lo que siempre me pasa, soy una cachonda visceral...Ufff..., y deja que su cerebro deje ya las mínimas reservas y éticos remordimientos...siente tanto la lengua de Lucía como la polla de Dante, rugiendo el sexo de su acompañante en la ducha desde atrás, quemándola hasta casi desfallecer la pericia de Lucía.

 

- No parece que se haya molestado demasiado con mi pequeño secreto metálico...porque nota como los labios y sobre todo la lengua de Lucía juegan con el piercing de su coño, chupándolo, moviéndolo con destreza, chupándolo con avidez maestra, mojando con saliva y agua a partes iguales la suavidad de su interior, endureciendo por momentos un clítoris y haciendo gemir a su dueña sin ningún reparo...

 

         Le gusta escuchar los susurros de Dante entre la lluvia de la ducha, cuando se apropia con poderosa masculinidad de sus senos ya entregados a sus manos grandes, firmes, varoniles...como a ella le gusta...que la agarren, la sujeten con fuerza y deseo, que le hagan sentirse poseída y dueña de otro ser, a veces, eso le excita ahora y solo piensa en qué pensará mientras su culo busca rozarse con él.

         Busca su dureza y el calor que desprende, lo quiere dentro, pero sabe que será mucho más placentero el juego, el dejar que jueguen con ella, el saberse el centro de sus atenciones.

         Mira hacia abajo y Lucía aprovecha, sin ningún esfuerzo, el regalo de Dante y le chupa la polla, con avidez, mientras su tronco resbala ya por sus labios húmedos haciendo suspirar a Kriss como nunca había creído...

         - No quiero que acabe, pero necesito que me la metas, Dante..., le regala al oído... casi como una solicitud de vida o muerte... Abre los ojos, mucho, buscando la complicidad de Lucía, que chupa y lame a la vez sexo de su amiga y la polla de su amante...

         - Ponte más cómoda, creo que te va a gustar lo que quiero que Dante te haga...quieres? - le dice Lucía sonriendo de par en par. Mientras Lucía ya se sienta con las piernas abiertas esperando disfrutar ella también, Kriss espera algo normal, que Dante no se haga más de rogar, y de rodillas, busca con hambre felina el sexo de Lucía, que grita tan alto al notar la lengua de una buena alumna, ya que Kriss ha adquirido con inusitada destreza, o no.…pero apenas importa.

         - No aguanto más, joder...- mientras nota en su culo las manos de Dante y ella le invita con sus dedos, separando sus labios y ofreciéndole la entrada ya brillante con un gesto de calidez inusitada...pero Dante parece no hacer caso a su sexo, y busca con una delicadeza extrema su culo, que con aceite corporal y mucha suavidad intenta meterse dentro...sus dedos se introducen sin miedo, con cuidado, enteros, despacio, y Kriss ayuda a que así sea, le encanta.

         -Ufff..., gime Kriss separando las piernas con total dedicación y sometimiento..., empieza a meterse los dedos con ganas en su sexo, masturbándose como nunca lo había hecho, lamiendo a Lucía, que le ofrece su cuerpo, su clítoris y su sexo con total abandono...

         -Dante, cuidado, es la primera vez.... miente un poco al recordar cómo había disfrutado con juguetes sexuales antes y con los inexpertos dedos de su chico no hace mucho...y recuerda el espectacular orgasmo que tuvo al hacerlo a la vez...pero Dante es otro dios, es otro ser, y su polla es muy grande...pero lo desea...así que mientras Dante lo hace despacio, ella ayuda, se masturba, hace correrse a Lucía, que se aprieta los pezones y no deja de mirarlos caliente como nunca...

         - Si..., métela entera, por favor...pero Dante no corre, sabe que el deseo es mayor cuando no se busca, sino cuando viene sin aviso...y poco a poco lo hace, la mete, dura, lo siente a reventar, una Kriss que ya se mueve y la quiere dentro y fuera como si estuviera follando...cosa que hace, porque sus dedos entran y salen a la misma velocidad que la polla de Dante en su culo

         Ya no hay marcha atrás...y deja hacer al maestro...mientras sus gemidos y su dolor, que apenas nota, se amortiguan en suspiros dentro de los labios de Lucía...

         Y los tres gritan...el eco metálico y húmedo de la ducha es increíble...

 

Anillos Entrelazados

                                               Krisstina y Lucía

 

         Una sorpresa agradable llenó mi ánimo al coincidir con Lucía en una tienda nueva de lencería y ropa íntima que llevaba tiempo queriendo mirar. Coincidir con Lucía fue bastante extraño, ya que desconocía a que se dedicaba, y desde hacía tiempo que no nos veíamos por el bloque desde nuestra "extraña experiencia".

         ¡Era dependienta de una tienda donde pensaba probarme ropa íntima y sexy!

         Fue todo tan imprevisto, que me ruboricé nada más verla, y me quedé tan sorprendida como ella respondió de una forma tan natural y alegre, como siempre. Me vino a saludar y sus dos besos eran de todo menos amigables, más bien se acercaron sutilmente a mis labios, y yo no puede decir que no.…ni quería. También me preguntó mil cosas y yo a poner mil excusas y a interesarse por mi "desaparición" casi echándome la bronca por haberla dejado sin volver a hablar casi ni a quedar como una nueva amiga, como íntimas que ya seríamos en el futuro.

         - ¡Kriss, estás estupenda, tan morena como siempre y con tus tatuajes al aire...! , me miraba con los ojos muy abiertos, la verdad es que me encontraba radiante esa mañana, quería darle una sorpresa a mi nuevo chico comprando algo muy sexy y sorprendente para darle un toque picante a una noche especial, y después de una ducha fría y un buen rato mimándome con cremas y lociones corporales, me puse un vestido mínimo, sin sujetador ( me encanta llevar mis pechos libres, porque son duros, en su sitio y grandes), muy veraniega, y por qué no, algo sexy para que las miradas se vuelvan, un vestido fresquito,  muy volátil y con unos tacones que ensalzan mi figura, mi poder de mujer...algo que hizo las delicias de cualquier chico o chica que pasara a mi lado en el camino a mis compras de esa mañana.

         - Lucía, no tenía ni idea de que trabajaras aquí, ¡que sorpresa! Estas como siempre, impresionante- Y no era adulador, Lucía es una mujer increíble, aunque ya me había dado cuenta y había podido deleitarme en su cuerpo en nuestro encuentro furtivo junto con su chico, con Dante, no debía ser muy fácil ejercer de comercial de ropa íntima con ese cuerpo de escándalo, donde el resto de las mortales se sienten seguramente acomplejadas y muy envidiosas...

         Pero resultaba hipnotizador la forma en que mira, en que te repasa cada centímetro de tu piel (no sé si por deseo o una técnica muy ensayada) para comprobar medidas de sus posibles clientas y saber que prenda, que íntimo deseo puede asesorar para que la compra se haga efectiva. Y la tienda por lo visto iba bien, y ella estaba muy sexy y elegante, de uniforme encantador, pero con un toque despreocupado, abierta su camisa, dejando ver un generoso y formidable escote.

         -  He venido a renovar mi ropa interior...algo especial para esta noche... Su sonrisa delataba un gran placer al imaginarse a mi chico con la sorpresa, dejando soltar un gemido mientras me miraba directamente a los ojos.

         - Seguro que hay algo especial que podamos encontrar, dame unos minutos para atender a una clienta y estoy contigo, seré tu "personal shopper", si me dejas ayudarte...

         - ¡Claro, es algo que agradecería mucho, Lucía...!

         Había ido a renovar mi ropa interior, no sin antes pasar por la tienda erótica y adquirir unos juguetes que darían al conjunto una noche interesante (sobre todo por la sorpresa que le iba a dar a Ibai, con algo muy especial para él). Una braguita por aquí, un tanga por allá, que echaba un vistazo sin mucho interés a esas medias que, si miraba de reojo ese liguero, en la tienda sólo estábamos la supervisora, Lucía y yo.

         Ella no paraba de observar mis movimientos, mis decisiones y gustos por la ropa, era divertido y me tenía nerviosa hasta que en una ida y venida de Lucía por la tienda, ya desprovista del compromiso con la clienta, que se llevó 5 bolsas y una sonrisa en el rostro, se acercó y me susurró al oído que no había podido dejar de imaginar cómo me sentarían todas aquellas cosas que andaba trasteando, me sorprendió tanto su aplomo y su descaro, que en seguida empecé a notar de nuevo, esa sensación que tuvimos en el apartamento de Dante, un agradable cachondismo...

         Muy cortada en el exterior......disimulé y fingí, entonces le dije que quería probarme uno de los ligueros antes de llevármelo (normalmente no me pruebo nada, sé que me gusta a mi chico y es compra segura) pero no sé qué me rondaba exactamente por la cabeza ante tan inesperada situación, ante una mujer como ella, estaba por verse..............

         Cuando ya estaba en el probador con unas prendas por casi compromiso (estaba deseando que me atendiera "personalmente" como me había prometido, en braguitas negras y sujetador a juego, y ante la sorpresa de la supervisora, asomé la cabeza por la cortina y le dije a Lucía, ¿oye, te importa darme tu consejo y mirar a ver si tú crees que esto le pueda gustar a mi novio?

         Me encantó poder saber que Lucía esperaba reclamar mis peticiones, y poder tener una tonta excusa para dedicarse por entero a mí...Y aún más cuando el horario laboral terminaba para su jefa, que nos miraba extrañada, pero que pidió a Lucía, su amable disposición para dejar la tienda, cerrar por el horario, y acabar con su última clienta a modo "privado".

Eran ya las 14:00 de la tarde, el tiempo pasó muy rápido, pero no tenía ninguna prisa.

         - " No te preocupes, Carla, acabo con nuestra clienta y cierro, que pases un buen fin de semana, cariño"

         Cuando entró me dijo: soy toda tuya... y vi cómo me miraba, creía que me derretía, mi cuerpo estaba preparado para todas las sensaciones del mundo, recordaba sin poder evitarlo, nuestro encuentro en la ducha, sus ganas, a Dante y deseaba saber que me depararía un aburrido día de compras inicial.

         Tan correcta y profesional como era en la tienda, resultó un juego muy caliente el que siguiera con su papel de dependienta ...y cuando me echo mano al sujetador como para colocarlo bien...simplemente me empecé a mojar, y ella lo noto o creo que lo notó, fue un leve suspiro, seguido de un estremecimiento de todo mi cuerpo, ella me miro y me pregunto si había pasado lo que creía que había pasado, yo le dije que dependía de lo que estuviera pensando que había ocurrido, así que para salir de dudas y sin pedir permiso, simplemente metió su mano dentro de mi braguita para saberlo…

         .... Creo que sí, había pasado lo que pensó, recogió todo lo que pudo llevarse con su mano, y después de olerlo con tanto placer, lo saboreo con infinito gusto...

         - Creo que tengo algo mucho más sexy que te vendrá de perlas- me dijo con su dedo en la boca y mi cuerpo totalmente entregado a ella, a mis deseos, a su poder.

         - ¿Me quito esto? - le pregunté mimosa, y antes de que asintiera sin dejar de mirarme, el sujetador, que me sobraba desde hacía rato, se desprendió de mi cuerpo y le mostré orgullosa mis encantos.

         - ¡¡ Guau!! Kriss no sé si tendré algo que cubra esas tetas tan increíbles, pero han llegado unos ligueros nuevos, que te van a quedar de muerte...y seguro que a tu chico también le encanta...

         Desapareció tras las cortinas de los probadores, dejándome algo "insatisfecha", ya que quería mostrarle mi desnudez y que hiciera todo lo que recordaba de la ducha hace días, ese inmenso placer que hizo que me corriera ni recuerdo las veces...

Pero esperé pacientemente, hasta que regresó, con un conjunto increíble, liguero, sexy, negro, y me dijo que lo probara, que me dejaba un segundo, que quería ver la impresión del conjunto sin molestarme.

         - No me molestas, ya lo has notado...pero entiendo que quieras verme como lo deseas...

         El conjunto era perfecto, sexy...no es la palabra, era sexual, ajustado como un guante a mi cuerpo, y con los tacones incluidos, me miré al espejo y sonreís al imaginar la cara de mi chico al verme así, seguro que no aguantaría ni un minuto...me gustaba verme, mi culo perfecto en un tanga -liguero negro, muy sexy, mis tetas insinuantes...con mi pelo largo, los tacones, mi calentura total, era imposible resistirme a la tentación de llamar a Lucía...

-   ¡Joder! Oigo que entra y me mira con los ojos como platos...-Kriss, estás increíble...que suerte tiene tu chico...

         Pude advertir que su habitual traje de dependienta, se había convertido en algo más casual, la camisa blanca desabrochada generosamente, notaba sus pechos también libres y erectos y un brillo en los ojos muy vivo, con la boca abierta.

         - ¿No me queda mal, no?, le digo mimosa...mientras me muevo sensual por el probador, enseñándole todo mi potencial y de alguna forma ensayando algún tipo de baile sexy que quería hacer para esta noche...

         - Que calor...me dice mientras me ajusta tirantes, con su papel ya casi olvidado de dependienta, me acaricia el culo, me mira el efecto que hace el conjunto, su camisa desabrochada, me deja ver el nacimiento de unos pechos preciosos que suben y bajan al compás de su respiración, agitada. 

         Me encantó notarla tan cerca, que su cuerpo se pegara al mío, que notara como aspiraba mi perfume, dios, cuando me metió su lengua en la boca, creía que iba a correrme de gusto, mientras casi le rompió su camisa de dependienta y me dejaba acariciarle sus tetas, meter mis manos por su pantalón y masturbarle mientras mis dedos se metían con facilidad, estaba calada...

         - Ufff, ¿vamos a casa?, Lucía estaba ya gimiendo y se movía intentando que mis dedos se metieran tanto como mi lengua juguetona en su boca- Me puedo llevar algunas prendas o más conjuntos... me dijo....

         - Déjame que te demuestre lo buena que soy gracias a tus "lecciones" con Dante, porque he quedado con mi chico, y no quiero hacerle esperar mucho esta sorpresa...

         Me puso a cien y me encantó mirarme en el espejo del probador, con el liguero, el conjunto tan sexy, los tacones, y "esclava" de mi dependienta, mientras liberaba su pantalón y sin ropa interior ( como casi siempre iba) y me atraía como a su posesión con la mano, con urgencia, y mi boca empezó a hacerle gritar sin reparo, y a darme la maravillosa experiencia de nuevo de su sexo, su humedad, su suavidad, su sabor, hasta que nos corrimos al unísono, aprovechando yo con mis dedos apartándome la ropa, quedamos agotadas...y con más ganas...

         Salimos de la tienda, yo con varias bolsas y mi tarjeta ardiendo... y agarradas de la mano, prometiéndonos repetir, en otro probador...el de mi casa...